Fueron muchos los kilómetros que caminamos diariamente, alternándo con el transporte para evitar los desplazamientos más grandes. No debéis abusar del transporte, extraordinario por cierto, recorrer las calles de Londres, contemplando sus edificios, sus calles, la gente, sus costumbres es una auténtica maravilla. Con nosotros iban seis niños y rara era la ocasión en la que nos decían que estaban cansados.
Ahora si, la planificación debe ser perfecta, para que vuestro viaje salga como el nuestro: perfecto.
Y no olvidéis que Londres esta lleno de lugares de esos que no vienen en los mapas ni en las guías como de obligada visita, pero que guardan todo el encanto del Londres de ayer y el de hoy.
Perderse por las calles de Londres es un auténtico placer para los sentidos. Os recomendamos que dediquéis alguno de los días de vuestra estancia a deambular por Londres sin rumbo fijo, es una auténtica gozada.
Buen viaje y disfrutad de Londres.
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