Llegamos y tras dejar las maletas en casa nos citamos para comer juntos como acto de despedida del viaje, una buena carne sería un plato adecuado, había cierta hambre acumulada por el viaje. Comimos muy bien mientras que comentábamos multitud de anécdotas del viaje.
El viaje había sido un exito en todos los sentidos.
Nos citamos par cenar también esa noche de nuevo todos juntos, y ni que decir tiene que volvieron a recordarse anécdotas de este magnífico viaje.
Terminada la cena todos nos dimos cuenta que estábamos ante el comienzo de una tradición. Y efectivamente así fue. A día de hoy:
THE TRADITION CONTINUES
|